Fascitis plantar: qué duele y cómo resolverlo

Si Ud. experimenta dolor cuando se levanta de la cama o cuando se traslada de la cocina al comedor, por ejemplo, puede que esté cursando un cuadro de fascitis plantar, cuadro a veces relacionado con el espolón calcáneo.

La fascitis plantar

Esta afección lleva encerrada en su designación la naturaleza de su existencia. Se trata de una inflamación de la fascia (capa que recubre las estructuras óseas) de la planta del pie, desde el talón hasta el dedo gordo del pie. Es la principal responsable del soporte del arco del pie.

fascitis plantar dolor

Cuando la fascia plantar se ve exigida de forma repetida por actividades físicas que la involucran, se produce el engrosamiento y comienzan a insinuarse pequeños desgarros que finalmente terminan debilitándola. Esta estructura exigida y debilitada, se inflama y ocasiona el dolor característico cuando se somete a una demanda, como al caminar luego de haber permanecido en reposo. En otras ocasiones, como fuera mencionado en una nota anterior (Cuando duelen los talones) se produce depósito de mineral cálcico sobre el calcáneo, formando un tipo de espina ósea que se designa con el nombre de espolón calcáneo. En esa circunstancia, el dolor del pie es mayor.

Si tenemos en cuenta el mecanismo por el cual la fascia de la planta del pie se inflama, se comprende fácilmente el por qué los corredores y los bailarines son algunas de las personas más afectadas por este padecimiento. Otro tanto sucede con individuos que presentan un arco plantar muy marcado o un tendón de Aquiles corto. También puede observarse con mayor frecuencia en quienes han incrementado en forma notoria y relativamente rápida su peso corporal.

 Manifestaciones y tratamiento de la fascitis plantar

Como mencionamos, el dolor es la manifestación clínica característica de esta patología inflamatoria. La ubicación de la molestia, que se inicia siempre en el talón, se distribuye a lo largo del pie. Un hecho distintivo es el agravamiento del cuadro doloroso en las circunstancias en las cuales se inicia la marcha, al comenzar el día o luego de un reposo más o menos extenso.

El tratamiento de este cuadro no resulta complejo. Como en otras afecciones inflamatorias resultan de mucha utilidad los agentes antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno. No obstante, en casos más graves, los especialistas indican bota de reposo, aplicación de inyecciones de corticoides en forma local, terapias físicas y hasta incluso cirugía.

En términos generales es frecuente que el dolor y toda la inflamación subyacente no requieran tratamiento y que desaparezcan alrededor de los 9 meses, siempre y cuando se mantengan condiciones de reposo y se evite la sobreexigencia de la zona. Sin embargo, la recuperación completa suele tomar hasta 2 años.

Se suelen indicar ejercicios especiales o complementos para incluir dentro del calzado, además de suprimir las actividades físicas en superficies duras. En caso necesario, la aplicación de hielo sobre el talón inmediatamente después de la práctica deportiva puede evitar la aparición de inflamación.

Finalmente, es conveniente encarar planes para reducir el peso corporal si ésa es una circunstancia que puede relacionarse con la fascitis plantar.

En todos los casos, no demore la consulta con el especialista.

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