Cómo mantener la autenticidad

Conservar nuestra esencia y ser sinceros con lo que sentimos siempre es importante. Verifique si usted está respetando su verdadera forma de ser.

A veces, es necesario dejar a un lado las preocupaciones cotidianas y abstraemos de la realidad para reflexionar acerca de nosotros mismos y nuestra propia existencia. Hay que pensar si estamos identificados con nuestras metas, si conocemos dónde están nuestras debilidades o cómo actuamos sin dejarnos “contaminar” por lo que los demás quieren que hagamos. Para que nuestra autenticidad no se vea empañada, debemos:

1. Respetar a los demás y hacer que los demás nos respeten, no dejar influenciamos de tal forma que afecte nuestros verdaderos pensamientos.

2. Actuar en función de nuestros intereses y no de cómo
nos perciben los demás o cómo los demás quieren que seamos.

3. Revisar la escala de valores que determina la posición que adoptamos ante las circunstancias que nos rodean. Analizar y evaluar si esos valores son auténticos y si realmente están identificados con nuestra conducta en la vida.

4. Escuchar la opinión de los demás pero no dejar que esos dichos afecten nuestro proyecto, alejándolo de nuestros deseos y necesidades. Tolerar las decisiones que tomamos porque fueron tomadas conforme a cómo queremos vivir, aunque no satisfaga los intereses ajenos

Tener fe es importante para estar mejor y feliz

En términos de bienestar, la religión juega el papel más importante entre los ancianos y ayuda a la gente a enfrentarse con serenidad  a las crisis que comúnmente suelen presentarse.

Ante problemas como incapacidad física, divorcio o desempleo,  entre  otros,  es posible reaccionar mejor y recuperar la felicidad (ser feliz) contando con el sostén de alguna creencia religiosa.

Esta ofrece apoyo social, esperanza a largo plazo y un sentido de la vida, además de motivar que la gente centre su atención en las necesidades ajenas.

Como se habrá podido apreciar, el secreto de la felicidad no se esconde en reductos inaccesibles o alejados de las posibilidades humanas.

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